Ted Dabrowski y John Klingner
Sólo 17 de cada 100 estudiantes hispanos pueden leer al nivel de su grado.
El futuro de Chicago depende en gran parte del éxito de los estudiantes hispanos de hoy. Los hispanos representan casi la mitad de la matrícula de las Escuelas Públicas de Chicago y son el grupo demográfico de más rápido crecimiento de la ciudad.
Pero el sistema escolar de la ciudad les está fallando. Sólo 17 de cada 100 estudiantes hispanos pueden leer al nivel de su grado. Y sólo 12 de cada 100 son competentes en matemáticas.*
En lugar de abordar esta crisis, los funcionarios sindicales, distritales y estatales están encubriendo las fallas de CPS con políticas, datos y “estándares de responsabilidad” que crean una fachada de éxito. Nos dicen que los estudiantes de Chicago están aprendiendo a pesar de que la mayoría se gradúa del sistema sin las habilidades que necesitan.
A continuación se presentan varios ejemplos clave de cómo los funcionarios de educación estatales y distritales dan a los padres hispanos y a las comunidades de Chicago una falsa sensación de progreso:
- En 2021, CPS avanzó automáticamente a los hispanos de 3er grado a 4to grado, aunque sólo el 12% podía leer al nivel de su grado. La “promoción social” ocurre durante todo el camino a la escuela secundaria.

- CPS dijo a los padres que el 85% de sus estudiantes hispanos de primer año (noveno grado) estaban “en camino” para graduarse, aunque sólo el 16% de esos estudiantes eran competentes en matemáticas el año anterior. La Junta de Educación del Estado de Illinois (Illinois State Board of Education) dice que la designación de “en camino” es un “predictor clave del éxito en la escuela secundaria.”
- CPS graduó un récord de 84% de los estudiantes hispanos en 2022 a pesar de que sus puntajes en lectura y matemáticas estaban en mínimos recientes. Justo 19% de esos estudiantes eran competentes en el SAT el año anterior.
- El 98% de los maestros de CPS fueron calificados como “competentes o excelentes” en 2020. El 100% de los maestros obtuvieron la misma calificación en 2021. Y en 2022, el 84% de todos los maestros de CPS evaluados fueron calificados como “competentes o excelentes. ”Existe una gran desconexión entre esas evaluaciones hiperinfladas y los resultados reales de los estudiantes.
- Los funcionarios de la junta escolar estatal calificaron a 101 de las 148 escuelas con mayoría hispana (80% o más) como “encomiables,”lo que significa que merecen elogios, aunque sólo el 15% de los estudiantes en esas escuelas, en promedio, sabían leer al nivel de su grado.
Los datos presentados en este informe representan un claro incumplimiento del deber por parte de quienes dirigen las Escuelas Públicas de Chicago y los funcionarios estatales que las supervisan. Quienes están a cargo ofrecen una serie de justificaciones de sus fracasos, incluido el pretexto de la falta de fondos. Pero el dinero no es el problema, como mostramos a continuación. El propio sistema tiene la culpa.
Ya es bastante difícil para los graduados de hoy tener éxito en un entorno laboral competitivo que se vuelve cada vez más técnico cada año. Para aquellos con poca o ninguna habilidad en lectura y matemáticas, será casi imposible.
Los padres hispanos y sus hijos en las escuelas públicas de Chicago están siendo defraudados. Sí, los padres merecen parte de la culpa, también son responsables. Pero al sistema escolar se le pagan miles de millones de dólares y se le otorgan grandes poderes para garantizar que todos los estudiantes adquieran las habilidades necesarias para emprender vidas exitosas. Para convertirse en electricistas, carpinteros, maestros, abogados o médicos, los estudiantes deben dominar la lectura y las matemáticas.
Los continuos fracasos educativos en Chicago merecen mucha más atención. Los medios deberían investigar por qué los resultados son tan bajos. Los padres deben exigir respuestas de los funcionarios escolares. Los administradores del distrito deben estar en un modo de intervención de crisis para mejorar los resultados. Sin embargo, a pocos parece importarles.
Wirepoints se enfoca en los estudiantes hispanos en este informe para llamar la atención sobre el grupo demográfico de más rápido crecimiento de la ciudad. Los resultados de todos los estudiantes y los principales datos demográficos se cubrieron en detalle en los artículos de Wirepoints que se enumeran a continuación.
- Seis datos sobre la boleta de calificaciones de 2022 de Illinois
- 50 años de fracaso: ‘Good Times’ de Norman Lear criticó por primera vez la política de Chicago de aprobar automáticamente a los estudiantes en 1974. Todavía está sucediendo hoy.
- Los resultados de los estudiantes de Illinois en 2021 colapsaron durante el cierre de escuelas, mitigaciones de Covid
- Rendimiento estudiantil deficiente y responsabilidad casi nula: una acusación del sistema de educación pública de Illinois
Los estudiantes pasan al siguiente grado, listos o no.
CPS daña el futuro de los estudiantes al pasar automáticamente a los niños al siguiente grado, sin importar si saben leer al nivel de grado o no.
El fracaso comienza en el 3er grado cuando los estudiantes hispanos pasan al 4to grado sin importar cómo se desempeñen. Actualmente, sólo 13 de cada 100 estudiantes hispanos de tercer grado pueden leer al nivel de su grado. La mayoría de esos niños están destinados al fracaso porque si no saben leer en tercer grado, les costará entender su tarea de ciencias en 5to grado o sus lecciones de historia en 6to grado.
La falta de mejora de los estudiantes es prueba de ese fracaso. El dominio de la lectura de los hispanos grado por grado se ha estancado entre el 13% y el 21% durante toda la escuela secundaria. Los estudiantes nunca aprenden completamente a leer al nivel de su grado y, sin embargo, el distrito simplemente los pasa. A nadie le importa.
Florida ha adoptado un enfoque diferente. Allí, los legisladores aprobaron una ley que prohíbe pasar a los estudiantes de tercer grado a cuarto grado si no pueden leer al nivel de su grado. La ley requiere a los estudiantes permanecer en el 3er grado hasta que tengan las habilidades necesarias para avanzar.
Los estudiantes se gradúan independientemente de su nivel de competencia.
84% de los hispanos se graduaron de CPS en 2022, un número récord que los funcionarios del distrito celebraron públicamente.
Pero lo que esos funcionarios no mencionaron es cuán mal preparados están esos estudiantes para la vida después de graduarse. Sólo el 19% de los estudiantes hispanos de secundaria obtuvieron calificaciones de competencia en lectura y sólo el 17% fueron competentes en matemáticas en el SAT el año anterior.
El siguiente gráfico revela una tendencia inquietante. Las tasas de graduación del distrito han aumentado del 78.2% al 84%, incluso cuando los niveles de lectura de las escuelas secundarias hispanas han caído del 24.5% a sólo el 16.1%.
Las escuelas de CPS son elogiadas independientemente del desempeño de los estudiantes.
En Hubbard High School, una escuela predominantemente hispana en West Lawn, sólo el 9% de los 1,800 estudiantes de la escuela son competentes en lectura y sólo el 8% son competentes en matemáticas. Eso significa que más de 1,650 estudiantes no pueden leer ni hacer matemáticas al nivel de su grado. Y sin embargo, la Junta de Educación del Estado de Illinois dice que Hubbard High es “encomiable:” la segunda designación de “responsabilidad” escolar más alta de cuatro.
ISBE dice que esas designaciones son para “ayudar a las familias y las comunidades a comprender qué tan bien las escuelas sirven a todos los estudiantes,” pero son completamente engañosas.
La mayoría de las escuelas de CPS etiquetadas “encomiable” no merecen un título positivo como ese. El gráfico, que incluye las 20 escuelas más grandes de mayoría hispana (80% o más), demuestra algunos ejemplos claros.
Washington G. High School es otra escuela calificada como “encomiable” a pesar de que sólo el 8% de los estudiantes pueden leer y sólo el 7% pueden hacer matemáticas al nivel de su grado. Eso es sólo 119 y 108 estudiantes de una inscripción de 1,500.
Los resultados del Juarez Community High School son aún peores. Allí, sólo 70 de los 1,700 estudiantes de la escuela podían leer al nivel de su grado el año pasado y sólo 46 estudiantes podían hacer matemáticas. Pero, una vez más, la escuela está calificada como “encomiable.” De las 148 escuelas en CPS que son 80% o más hispanas, 101 están etiquetadas como “encomiables.” Sin embargo, en esas escuelas un promedio de sólo el 15% de los estudiantes puede leer de manera competente y sólo el 11% domina las matemáticas.
La mayoria de los maestros son evaluados como “excelentes o competentes.”
El 98% de los maestros de CPS fueron calificados como “excelentes ocompetentes” por los supervisores o evaluadores del distrito en 2020. En 2021, fue el 100% de los maestros. Ese mismo año, sin embargo, sólo 17% de los estudiantes hispanos podía leer al nivel de su grado.
Y el 84% de los maestros fueron calificados como “excelentes o competentes” en 2022. Sólo el 20% de los estudiantes de CPS eran competentes en lectura y sólo el 16% en matemáticas.
CPS no es el único distrito en Illinois que otorga a sus maestros calificaciones altas que no coinciden con los resultados de los estudiantes. Más del 97% de los maestros en todo el estado fueron calificados como “excelentes o competentes” en 2022. El proceso de evaluación, en el mejor de los casos, no funciona y, en el peor, es engañoso. De cualquier manera, no proporciona información útil para los padres sobre la calidad de los educadores.
La lista de escuelas fallidas de mayoría hispana es larga.
Hay 148 escuelas de Chicago donde los hispanos constituyen el 80% o más de la matrícula. Muchas de esas escuelas tienen una competencia de menos del 10%. En la School of Social Justice, por ejemplo, sólo 4 de cada 100 estudiantes podían leer al nivel de su grado. En la Stowe Elementary School, había sólo 6 estudiantes de cada 100.
Sólo el 14% de los estudiantes, en promedio, son competentes en lectura y sólo el 10% son competentes en matemáticas en las 148 escuelas mayoritariamente hispanas.
Las escuelas donde ninguno de los estudiantes son competentes es lo peor de todo. Ni un sólo estudiante que asistió a Spry Community Links High School ó Pantoja Alternative High School podía leer o hacer matemáticas al nivel de su grado.
Eso no quiere decir que todas las escuelas tengan resultados completamente pésimos. Las escuelas de mejor desempeño, Hancock College Prep, Everett Elementary, Sor Juana Ines Elementary y Orozco Elementary, todas tenían un 40% o más de sus estudiantes capaces de leer al nivel de su grado. Eso está lejos de ser aceptable, pero es mejor en comparación con la mayoría de las escuelas de CPS.
Y no todo son malas noticias. Hay varias escuelas de CPS de mayoría no hispana donde el 75% o más de los estudiantes hispanos pueden leer al nivel de su grado.
Eso incluye Payton College Prep, donde casi el 85% de los 270 estudiantes hispanos de la escuela pueden leer al nivel de su grado. Y de los más de 1,500 estudiantes hispanos que asisten a Lane Tech High School, el 79% domina la lectura.
No se trata de gastar más.
Cualquier discusión sobre las fallas de CPS inevitablemente se convierte en una discusión sobre el dinero. Maestros, líderes sindicales, administradores y legisladores se quejan de que el distrito simplemente no está gastando lo suficiente para lograr resultados decentes.
Pero las finanzas del distrito cuentan una historia diferente. Chicago ya está gastando más por estudiante que la mayoría de los grandes distritos de todo el país. CPS gastó $17,041 por estudiante en operaciones en 2020. Esa es la segunda mayor cantidad por estudiante de los 50 distritos escolares más grandes, según la Oficina del Censo de EE. UU.
Chicago gastó más por estudiante que otras ciudades grandes como Los Ángeles, Milwaukee, Denver y Dallas. Sólo la ciudad de Nueva York gastó más por estudiante.
Las cifras completas de gastos, incluyendo el dinero gastado en deudas y capital, muestran un gasto anual aún mayor por estudiante en CPS. Durante el pre-Covid 2019, los gastos totales del distrito eran $7.6 mil millones, o casi $21,000 por estudiante.
Hoy se proyecta que CPS gastará un récord de $29,200 por estudiante en 2023, un aumento del 40% en sólo cuatro años. Ese número es el resultado de tomar el presupuesto total del distrito de $9,400 millones y dividirlo por una matrícula total de 322,000 estudiantes.
La mayor parte de ese dinero se destina a pagar los salarios y beneficios de los maestros de Chicago. Chicago paga a sus maestros un promedio de $86,500 anualmente. Esto es más del doble de los ingresos medios anuales de los hispanos de Chicago ($32,100) y un 30% más que el ingreso familiar ($66,576) en Chicago.
En otra comparación, los salarios del distrito se ubican entre el 1er y el 4to lugar más alto de los más grandes distritos en el país.
Los salarios de los maestros también fueron analizados por Wirepoints usando los contratos de los 148 distritos escolares más grandes de los 50 estados, recopilados por el Consejo Nacional de Calidad Docente. Los datos comprenden “información sobre los salarios de los docentes a lo largo de sus carreras, incluidos los salarios iniciales, de mitad de carrera y máximos para docentes con una variedad de niveles educativos.”
Los datos muestran que un maestro de Chicago recién contratado con una licenciatura recibirá un salario anual de más de $63,000, después de ajustar por el costo de vida. Ese es el salario inicial más alto de cualquier distrito grande de la nación.
En comparación, la ciudad de Nueva York paga a los maestros nuevos $55,700, después de tener en cuenta el costo de vivir allí. Y Los Ángeles paga a sus nuevos maestros sólo $50,186.
Los maestros profesionales de Chicago también están muy bien pagados en comparación con sus pares. A un maestro con una maestría y 10 años de servicio se le paga $91,051, el segundo más alto salario.
El salario más alto posible que los maestros de Chicago pueden recibir bajo el contrato actual es de $120,715, el cuarto más alto entre los 148 distritos más grandes del país.
Conclusión.
La consecuencia de los fracasos de CPS es clara para que todos la vean: unéxodo constante de estudiantes. La matrícula de CPS ha disminuido en un 25%, o más de 100,000 estudiantes, desde el año 2000, impulsada en gran medida por un colapso del 50% en los afroamericanos: unos 111,000. Traicionados por décadas de mala educación, decenas de miles de familias afroamericanas a lo largo de los años se han mudado fuera de la ciudad en busca de mejores oportunidades para sus hijos.
El declive del distrito sería aún más severo si no fuera por la estabilidad que brinda la comunidad hispana de Chicago. Los estudiantes blancos son cada vez menos relevantes: solo quedan 35,000. Ahora más que nunca, el futuro de CPS depende de los hispanos.
Pero si CPS continúa fallando, esas familias buscarán oportunidades educativas fuera de Chicago – al igual que las familias blancas y afroamericanas lo han hecho durante décadas.
*Las pruebas de preparación (Illinois Assessment of Readiness, IAR) miden cinco niveles de preparación tanto en las Artes del Lenguaje Inglés y Matemáticas.
- Nivel 1: aún no cumplió con las expectativas
- Nivel 2: expectativas parcialmente cumplidas
- Nivel 3: se acercó a las expectativas
- Nivel 4: expectativas cumplidas
- Nivel 5: superó las expectativas
De acuerdo con la Guía de Puntuación Para Padres (por ISBE), “Los estudiantes que se desempeñaron en los niveles 4 y 5 cumplieron o superaron las expectativas, han demostrado preparación para el siguiente nivel de grado (o curso) y, en última instancia, es probable que estén encaminados hacia la universidad y la carrera.”
Guía de Puntuación ISBE: https://www.isbe.net/Documents/IAR-ScoreGuideParent.pdf
Apéndice.









With $162 billion more from taxpayers, couldn’t you deliver a few bond upgrades, too
Audio and summary
A largely unasked question is becoming glaring: Is Illinois doing all it should to use artificial intelligence to make government cost less and work better? So far, the evidence says no.